domingo, 3 de mayo de 2009

SANTA MARAVILLA DE JESUS

LUNES 11 DE MAYO.
Honraremos por primera vez en esta paroquia a “Santa Maravillas de Jesús”

Protectora de los Recién nacidos y de los Niños.


18:00 hs. Procesión desde la Parroquia hacia el Hospital con la imagen de la Santa traída de España.
Luego Santa Misa en el Hospital Con bendición de Niños.
ESTA IMAGEN YA QUEDARÁ EN EL HOSPITAL PARA LA VENERACION.

SANTA MARAVILLAS DE JESUS
Santa Maravillas de Jesús, carmelita descalza, nació en Madrid el 4 de noviembre de 1891. El 12 de octubre de 1919 entró en el Carmelo de El Escorial. El 19 de mayo de 1924 fundó el convento del Cerro de los Ángeles, al que siguieron otras nueve fundaciones de carmelitas descalzas en España y una en la India. El 11 de diciembre de 1974 murió santamente en su Carmelo de la Aldehuela (Madrid). Su ardiente amor de Dios y unión con Él se manifestaban al exterior en una caridad dulce y amable. Fue extraordinario su amor al prójimo, al que se dio desde su clausura, con un ardor vivo y de obras, viendo en todos a Dios, a quien amó sobre todas las cosas. Su humildad era profundísima, su semblante reflejaba siempre una gran paz. Su Santidad Juan Pablo II la elevó al honor de los altares con la beatificación, en Roma, el 10 de mayo de 1998, y la canonizó solemnemente en Madrid, el 4 de mayo de 2003.


Es reconocida como protectora de los recién nacidos y de los niños, se debe a los innumerables milagros obtenidos por su intercesión. Y uno de los milagros aprobados por la Santa Sede y que elevó a los altares a la Madre Maravillas es de Argentina, es el caso de Manuel que de tan solo 18 meses, vuelve a la vida después de perder todos lo signos vitales por unas horas por un grave accidente.

“Lo que Dios quiera, como Dios quiera, cuando Dios quiera”
Santa Maravillas de Jesús


NUESTRA SEÑORA DE LUJAN
Alrededor de 1630 un portugués de nombre Farías pidió a un amigo suyo que le mandase desde Brasil una imagen de la Concepción de María para colocarla en una capilla que estaba construyendo en Sumampa.

Una vez llegadas las imágenes los troperos las montaron en una carreta y emprendieron el viaje hacia el norte; se detuvieron a las orillas del río Luján para pasar la noche; pero a la mañana siguiente se dieron cuenta de que los bueyes no podían mover la carreta a pesar de que le quitaran peso. Con gran esfuerzo bajaron la caja que contenía la imagen de la Inmaculada Concepción y sólo así pudieron los animales mover la carreta. Los troperos entendieron esto como una señal de que la imagen debía quedar en ese lugar para ser venerada.

Comenzaron a divulgar lo sucedido y a venerar a la Virgen en un pequeño oratorio construido en el mismo sitio; acción a la cual Ella correspondió con varios prodigios y milagros.

En la actualidad podemos ser testigos de estos milagros como así también visitar a Nuestra Madre en su Santuario, elegido por ella misma como casa entre los argentinos.

Su fiesta la celebramos cada 8 de mayo, en agradecimiento a tantos beneficios recibidos por su intercesión.